
Un espacio para cambiar tu relación con lo que sientes y aproximarte a lo que importa
Los intentos por evitar o controlar las emociones abrumadoras pueden brindar un alivio inmediato, pero también pueden mantener el problema

Aprender nuevas maneras de responder a las emociones intensas puede ayudarte a construir una vida valiosa
terapia
Algunas áreas en donde puedo acompañarte
Cada experiencia es distinta y requiere una intervención personalizada. Esta información busca ayudarte a identificar algunas características de estos problemas y comprender qué podría estar pasando: es un punto de partida, no un diagnóstico.

Ansiedad
- Te cuesta desconectarte de las preocupaciones, incluso cuando quieres descansar.
- Sientes inquietud, nerviosismo, preocupación o irritabilidad.
- Revisas una y otra vez —mensajes, tareas, decisiones— antes de dar el siguiente paso.
- Evitas o pospones conversaciones, decisiones o situaciones que te generan malestar.
- Sientes tensión física, opresión en el pecho, hormigueo, oleadas de calor…
- Tienes miedo de que pase lo peor o de perder el control.
- Es difícil concentrarte o dormir bien.
- Te cuesta disfrutar del presente y prestar atención a lo que ocurre aquí y ahora.
La alerta y activación pueden llegar a ocupar cada vez más espacio en tu vida. Las sensaciones de ansiedad, o el miedo a que aparezcan, pueden llevarte a controlar, evitar o comprobar constantemente, hasta limitar situaciones y áreas que son importantes para ti.

Depresión
- Sientes tristeza, vacío o desánimo.
- Has dejado de hacer cosas que antes disfrutabas, o las haces con poco interés.
- Te cuesta dormir, o duermes más de lo habitual y aun así no sientes que descansaste.
- Te cuesta concentrarte o tomar decisiones, incluso cuando son sencillas.
- Sientes cansancio o falta de energía, incluso sin haber hecho mucho.
- Te juzgas con dureza, o sientes que no eres suficiente o que decepcionas a quienes te rodean.
- Cada vez haces menos cosas, aunque sabes que algunas son importantes para ti.
Cuando nos sentimos con poco ánimo o motivación, podemos empezar a hacer menos y alejarnos de actividades, personas o situaciones que eran valiosas. Al tener menos oportunidades de experimentar bienestar, conexión o sentido, el desánimo puede mantenerse y hacer aún más difícil volver a involucrarnos.

Uso de sustancias
- Sientes un fuerte deseo de consumir, como un impulso difícil de controlar.
- Terminas consumiendo más de lo que planeabas o durante más tiempo del que querías.
- Necesitas cada vez más cantidad para sentir el mismo efecto.
- El consumo ha empezado a afectar tu trabajo, estudio, relaciones u otras actividades importantes.
- Ocultas o minimizas cuánto consumes, ante otras personas o ante ti.
- Has intentado reducir o dejar de consumir y te ha resultado difícil.
- Recurres al consumo para aliviar el malestar, relajarte, enfrentar situaciones difíciles o cambiar cómo te sientes.
Cuando una sustancia se convierte en una de las formas más rápidas de aliviar el malestar o modificar cómo nos sentimos, aumenta la probabilidad de recurrir nuevamente a ella. Con el tiempo, esto puede dejar menos oportunidades para desarrollar y utilizar otras formas de afrontar las dificultades.

Otros problemas emocionales
- Sientes que algunas emociones te desbordan y dificultan responder como quisieras ante las situaciones.
- Las emociones desagradables son tan intensas que tus esfuerzos se centran en evitarlas o escapar de ellas.
- Evitas el malestar postergando, aislándote o diciendo que sí a todo para evitar el conflicto.
- En lugar de enfrentar una situación que te causó malestar, te quedas dándole vueltas al problema sin llegar a ninguna parte.
- Te exiges más de la cuenta o te criticas duramente cuando algo no sale como esperabas.
- Terminas estallando —con otras personas o contigo— después de haber aguantado demasiado.
Frente a emociones intensas, podemos recurrir a distintas formas de alejarnos de lo que sentimos: postergar, aislarnos, complacer, darle vueltas a las cosas, exigirnos o estallar. Aunque estas respuestas pueden aliviar el malestar en el momento, pueden terminar haciendo que nuestra vida se organice cada vez más alrededor de evitarlo.
información y otros recursos
Comprender lo que nos pasa puede abrir nuevas posibilidades
Te invito a conocer más sobre las emociones, cómo funcionan y qué puede ocurrir cuando intentamos controlarlas o evitarlas. También encontrarás recursos y estrategias que pueden ayudarte a explorar nuevas formas de responder ante lo que sientes.
La función de las emociones
Las emociones nos dan información sobre cómo estamos experimentando lo que ocurre dentro y fuera de nosotros, y nos preparan para responder ante ello.
Regulación emocional
La regulación emocional nos ayuda a reconocer lo que sentimos, hacer una pausa y elegir cómo responder, incluso cuando la emoción es intensa.

SOBRE MÍ
Sarahí Alanís Navarro
SSoy doctora en Psicología por la UNAM. Brindo tratamiento en línea con un enfoque conductual y me mantengo en constante formación en terapias contextuales para ofrecer una intervención cercana, personalizada y basada en evidencia.
Doctorado en Psicología · UNAM
Maestría en Adicciones · UNAM
Licenciatura en Psicología · UAEM
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