REGULACIÓN EMOCIONAL
La rumia da vueltas al pasado. La preocupación da vueltas al futuro. Ninguna suele encontrar lo que busca.
Rumia
Pensar de forma repetitiva y circular sobre algo que ya pasó, buscando lo que «se nos escapó» la primera vez. Si no lo viste entonces, tampoco sueles verlo ahora: solo repites el mismo circuito.
Preocupación
La versión hacia el futuro: intentar anticipar todos los escenarios posibles para encontrar la solución perfecta. Esa solución casi nunca existe, así que la mente sigue buscando sin descanso.
Por qué fallan
Interfieren con atender lo que sí importa ahora, refuerzan una imagen negativa de la situación y generan más incertidumbre e inacción — justo lo contrario de lo que buscan.
PASOS CONCRETOS
- Ponle un límite de tiempo: 10 minutos para pensarlo, después pasas a otra cosa.
- Anota la preocupación y agenda un horario fijo del día para revisarla.
- «¿Esto me ayuda a resolver algo o solo me mantiene dando vueltas?» Si es lo segundo, cierra el pensamiento.
Si sientes que pasas más tiempo dándole vueltas a las cosas que resolviéndolas, en terapia trabajamos formas más efectivas de relacionarte con esos pensamientos.
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